22/8/07

lista

el "marketing"

No entiendo el mercado, el concepto.
No entiendo cuando se trata de decir que el mercado es pendejo, entonces no entiende, entonces hay que emputecer las cosas; porque el mercado no piensa y tiene la concentración de una mosca.
Y entonces dicen que soy una picky de hueva, porque no pienso que el mercado sea tan pendejo, probablemente estoy mal, pero son de esas cosas, que uno piensa y aunque te lo demuestren con cifras, gráficas y tinglado y medio, nomás no les crees.

21/8/07

ahora resulta

16/8/07

delirante

8/8/07

adsum

Breve momento de claridad. De pronto vi las cosas como son. Mi parcela en la luna, mi joven, todo. La imagen era así.
El joven, le dí llave para entrar a mi mundo, destrozó todo lo que había a su paso, todo quedó hecho ruinas; esas ruinas eran ilusiones que había cariñosamente construido desde niña hasta ya no niña. En el pánico de la destrucción me encontré un papel; el papel me ofrece la oportunidad de crear otro mundo, mi parcela lunar. Otro lugar para volver a construir ilusiones, nuevas, maduras, serenas. Qué linda promesa, venía atada a un hilito casi transparente, como de telaraña. Llevo un rato ahí colgada (un elefante se columpiaba soooobre la tela de una araña, así). El momento de claridad vino cuando me atreví a bajar uno de mis pies al antiguo mundo, el mío, el real (o casi) y era insoportable lo desolado y triste que se veía. Vi que si no lo vuelvo a empezar desde mí misma nunca podré nacer de nuevo. La linda promesa puede seguir ahí, para darme ánimos cuando se me acaban, pero sólo como fantasía, ya no la puedo confundir más con mi mundo. Mi mundo volverá a ser, quizá no lo que era, pero sí volverá; yo lo volveré a construir "con la menor de las furias, con la mayor de las vidas"; será bello y mío de nuevo.
Sólo que todavía no lo es.

2/8/07

para mi parcela lunar

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Uno trata de reestablecer la fé, la esperanza, ilusión, como se le quiera decir. Pero de veras que no es fácil, de veras que es hasta pinche. Uno sólo puede ser una cosa, lo que uno es. A lo mejor uno puede ser una mezcla entre azul y verde, pero no puede ser al mismo tiempo naranja, nomás no. Pareciera que a algunos hombres así les pasa, tienen al lado a una mujer "roja" y no pueden evitar querer conocer a la "verde de puntitos"; la cosa es que cuando estén con la "verde de puntitos", vendrá la "morada de rayitas" que tal vez al lado de la conocida sea más interesante sólo por ser diferente, por ninguna otra razón más fundamental, elemental. Ya quisiera uno poder ser todo un arcoiris, pero así no funciona.