29/4/07

none


Ya no quiero estar enojada.

Estoy enojada por estar sola, estoy enojada por salir con mis amigos, por que nadie me habla por teléfono y porque no para de sonar. Ya no quiero. No se de donde viene tener tantos frenos, tantos porque no hacer las cosas que se me antojan. Porque me enojo tanto cuando me siento obligada, porque me siento obligada, si nadie me obliga en realidad. Tal vez se veía venir y no quería verlo. La paz aparente antes de la tormenta. Quería llevar todo lo mejor posible y no puedo.

Y lo extraño mucho.

Me hacen falta sus ojos y sus chistes malos.

Y su atención.
Las preguntas necesarias con sus respectivas respuestas.

Estoy enojada. Estoy enojada porque cuando esta también estoy enojada. Porque cambie tanto? Así no era.


25/3/07

asi es mi carcel



1. m. Sensación de alerta y angustia por la presencia de un peligro o mal,sea real o imaginario:miedo a morir,miedo al fracaso.
2. Recelo de que suceda lo contrario a lo que se espera o desea:tengo miedo de que llueva el día de la excursión.
miedo cerval Miedo atroz o excesivo.
3. de miedo loc. adj. col. Muy bueno:ese actor está de miedo.
4. loc. adv. col. Mucho o muy bien:estuvo de miedo en el recital.



Hace mucho tiempo, yo era una persona sin miedo.
Ni de cagarla.
Ni de arrepentirme.
Ni de hacer.
Ni de decir.
Ni de sentir.
Tenia pretensiones, era ambiciosa y critica a la menor provocación. Tajante, radical... sin miedo. "Ni madres, eso nunca esta bien", "ni madres, eso es una pendejada aquí y en China, la hagas como la hagas y por lo que la hagas", etc.
Algo ha ido cambiando, no se si tengo miedo precisamente, creo que es una palabra que tiene una mala connotación y por eso no quiero llamarle miedo... jeje aunque si es miedo.
En mi defensa puedo decir que el miedo al igual que el dolor, están ahí por algo; y por algo no son sensaciones gratas. La experiencia previa en ambos casos te acaba por demostrar porque no es grato.
Pero tengo miedo y no me gusta, sobretodo cuando me paraliza como conejo en periférico.
Pero tengo la sensación de que sin miedo seria torpe (o mas torpe de lo que soy y he sido).
No estoy del todo peleada con el miedo, solo quisiera saber porque esta ahí. Tal vez estoy haciendo algo que no conozco y por eso me cuesta trabajo encontrar referencias previas para saber como manejarlo. Puedo vivir con cierta dosis de miedo, creo. Si, si me gusta. Significa que estoy haciendo algo nuevo, algo importante para mi.
Esas son dosis pequeñas de miedo; las dosis altas son las que acaban por construirte tu propia cárcel. La verdad es que me gustan las cárceles, el concepto me apasiono por mucho tiempo, desde las de Piranesi hasta el panóptico y toda la teoría big brother me encantan. Algo de voyeur y mucho de morbo, no me importa, la verdad es que me gustan. Hay algo de fascinante en la idea de un ser humano ante si mismo y nadie mas, hasta cierto punto puede ser justo lo que muchos necesitamos por lo menos durante una etapa; como un espacio acaba por convertirse en tu misma piel, respira y se expande contigo, huele a ti, las ventanas, las rejas, los muros se convierten en algo tan natural como tus manos y tus orejas. Depende mucho de lo que tu eres que tu cárcel te tenga prisionero; por algo las cárceles de Piranesi eran infinitas y laberínticas, no por eso dejaban de ser cárceles. El miedo en altas dosis si es capaz de hacerte prisionero. Te hace prisionero porque tienes la sensación de peligro y angustia: de que nada vuelva a ser igual o de que todo siga igual.


Las cárceles de Piranesi tienen ese elemento; no es una celda, es una sensación como la de los sueños la que te refiere a una cárcel. Una textura, una mirada logran transmitirte algo que estuvo vivo donde solo hay ruinas, nunca se irán del todo, pero nunca volverán. Uno mismo condenado a estar incompleto para siempre.


Son distintas las sensaciones, la celda quizá provoque frustración, tristeza, hartazgo, etc., mientras que las cárceles de Piranesi si provocan miedo, a estar perdido, nunca encontrar el camino de regreso si es que todavía existe. Es este ultimo sentimiento el que traigo colgando un poco del cuello, como un diablito que me lo advierte al oído cada vez que no se que hacer o para donde ir. Pero por otro lado tengo un angelito.... el también me inspira miedo, pero miedo a que todo siguiera igual, a que nunca me hubiera atrevido a cambiar nada, así que entre los dos me tendrán apanicada pero también me empujan a un huequito de esperanza que se ve de lejos.

24/3/07

mi hoja en blanco


Recuperemos pues, este asunto.

Es un momento un tanto extraño, un tanto emocionante también. Pienso que desde hace tiempo estuve buscando la manera de revelarme, de marcar mis próximas tres décadas cumplidas con un cambio radical. Un corte de pelo no iba a bastar. Entonces termine con todo lo que ya conocía (me gustara poco, mucho o nada) para ahora enfrentarme al terror de la hoja en blanco que ahora son mis días. El terror se ha ido transformando en fascinacion por la hoja en blanco y casi me parece de repente verla como se dibuja sola, a base de sombras, como un grabado ciego. Siempre tomo decisiones, me gusta tomar decisiones y sus correspondientes responsabilidades; pero en este momento me encuentro feliz de ver como mi propia presencia toma esas decisiones en mi vacío general sin que yo decida nada por completo. Se puede deducir cierta suavidad en esta manera de entrar a una nueva etapa. Mis días ya no tienen colores primarios (tajantes, duros y elementales) sino simplemente sombras sobre luz blanca, a veces sombras de arboles (un tanto verdosas) otras mas bien rosas y naranjas (como de atardecer) y lo que mas me gusta es que ninguno de esos colores esta para quedarse. Todos tienen esta cualidad perecedera que a fuerza de segundos contados transmiten la curiosidad y la emoción de lo que tendrá que terminar justo antes de ser disecado, explorado y entendido.

Estoy contenta ahorita sin mi llave, viendo como se dibuja y desdibuja cada vez mas; estoy segura que un día de estos me sera regresada, pero nunca tan bella.


LA LLAVE

Pierdo la llave, el sombrero, la cabeza! La llave es la del almacén de Raúl, en Temuco. Estaba afuera, inmensa, perdida, indicando a los indios el almacén "La Llave". Cuando me vine al norte se la pedí a Raúl, se la arranque, se la robe entre borrasca y ventolera. Me la lleve a caballo hacia Loncoche. Desde ahí la llave, como una novia blanca, me acompaño en tren nocturno. Me he dado cuenta de que cuanto extravío en la casa se lo ha llevado el mar. El mar se cuela de noche por agujeros de cerraduras, por debajo y por encima de puertas y ventanas.

Como de noche, en la obscuridad, el mar es amarillo, yo sospeche sin comprobar su secreta invasión. Encontraba en el paragüero, o en las dulces orejas de María Celeste gotas de mar metálico, átomos de su mascara de oro. Porque el mar es seco de noche. Guardo su dimensión, su poderío, su oleaje, pero se transformo en una gran copa de aire sonoro, en un volumen inasible que se despojo de sus aguas. Por eso entra en mi casa, a saber que tengo y cuanto tengo. Entra de noche, antes del alba: todo queda en la casa quieto y salobre, los platos, los cuchillos, las cosas restregadas por su salvaje contacto no perdieron nada, pero se asustaron cuando el mar entro con todos sus ojos de gato amarillo.

Así perdí la llave, el sombrero, la cabeza.

Se los llevo el océano en su vaivén. Una nueva mañana las encuentro. Porque me las devuelve una ola mensajera que deposita cosas perdidas a mi puerta.

Así, por arte de mar la mañana me ha devuelto la llave blanca de mi casa, mi sombrero enarenado, mi cabeza de naufrago.

15/9/06

walking around

Sucede que me canso de ser hombre.
Así empieza Neruda y me encanta lo bien que se siente en algunos momentos reconocerlo. No se si seguir con la idea de desmenuzar mis pequeños fracasos precoces, tal vez no sea tan buena idea; aunque si necesito descargar (unload).
Ser nadie es sin embargo, soportable y ser alguien nunca es suficiente. Muy cierto. Lo dice una buena amiga en su blog, pero para mi siempre me reflejará mejor "walking around". Me canso, de mis ojos, mis manos, mis uñas, mi pelo, y si, también un poco de mi vida. Nunca he pretendido ser una de esas personas que piensan que mejor solos, para mi, la vida es cuando hay dos que la comparten al menos; cuando no, es solo un laberinto de explicaciones incorrectas cada vez más aventuradas, extrañas y complicadas. "si un árbol cae en el medio del bosque y nadie lo vio, realmente se cayó?" y esas cosas, si lo creo. La vida se vuelve meramente una ilusión, de que pasa el tiempo, de que has crecido, de que haces lo que tienes que hacer.
Aunque debo decir que sólo en una cosa no coincido ahora con walking around "... Por eso el día lunes arde como el petróleo cuando me ve llegar con mi cara de cárcel, y aúlla en su transcurso como una rueda herida, y da pasos de sangre caliente hacia la noche...." ... para mi son peores los viernes.

5/8/06

Historial de pequeños fracasos o bien, cuando sueñas con un chiste buenísimo pero cuando te despiertas ya no te acuerdas de porque era tan bueno

primera parte: pues total! si no me estoy casando!

El titulo en honor a un fracaso precoz, es precisamente una manera de empezar a limpiar el desorden en mi. ¿Por qué un fracaso precoz? La respuesta es simple: todavía no tengo 30 años y de alguna manera ya me encuentro ante una crisis-juicio personal de todo lo que he hecho y supuestamente quiero hacer.
Es difícil entender como durante estos momentos ya no me acuerdo lo que quería hacer de mi vida; me acuerdo de todo lo que he hecho y recuerdo como todo en su momento me parecia la decisión correcta (siempre había ADORADO tomar decisiones, algún tipo de chaqueta mental que tenía que ver con el hecho de sentir que tenía mi vida bajo control, ja!) pero ahora esa parte de desarrollo en el porqué era correcto se me perdió. Simplemente no lo encuentro.
Poco a poco empezaré a desmembrar esto que ahora llamo madeja de fracacitos que es la pasada decada de mi vida y tal vez en el camino me encuentre un poco de razón que me dé paz y motivo para la próxima. Pero seamos claros, por el momento todas estas decisiones casi me parece que las tomó otra persona, sencillamente no me reconozco.
Me acuerdo como en su momento me pareció una idea perfecta el hecho de irme a vivir con alguien con quien llevaba dos semanas de andar. Creo que lo que pensaba en ese momento era "total, no me estoy casando y para qué andar con alguien dos años y darte cuenta de todo lo que no te gusta si te puedes dar cuenta en un mes" o algo parecido. Y bueno, había emoción, cariño, ganas, ilusiones..... todo lo que uno podria esperar y más; y esto podría quedarse simplemente en un intento fallido (porque por supuesto que fallo), lo que a mis ojos lo convierte en un fracaso rotundo era esa pequeña sensación de saber desde el inicio que no era lo que yo quería realmente, ni la persona, ni el momento..... digamos todo el perfil del asunto.
Todo empezó en base a un problema de logistica realmente, acababamos de empezar a andar y yo regresaba a mi ciudad (después de tres meses de estudiar fuera) y el muchacho en cuestión (a quien aqui llamaremos el bato loco forever), oridundo, apegado a su familia conservadora, un poco más chico que yo (en ese momento tenia 25 años... sin comentarios) y un poco desequilibrado mentalmente (pero solo un poco y sobra decir que me di cuenta mas tarde) resolvió que lo mejor sería que él dejara todo, hiciera maletas y se fuera conmigo. Yo, antes de irme a estudiar ya había tenido un round bastante fuerte con la leona dormida por independizarme (idea un poco fracasasda también, pero luego volveremos a ese asunto); argumenté (me acuerdo perfecto!) que era lo más sano, y así quedó determinado que en cuanto regresara de estudiar me iría de mi casa para empezar mi so called independencia materna. Por lo tanto, la solución del bato loco sonaba a todas luces perfecta: total, yo de todas formas ya me iba a mudar de mi casa, si el venía conmigo pues entonces vivimos juntos, para qué buscar él un departamento si de todas formas probablemente estaría desocupado siempre.
Ok, yo dije bien decidida..... ahi es donde entra el fracaso, yo no tenía ganas de compartir espacio vital con nadie que no fuera yo, quería tener mi casa, mis cosas como se me pegara la hinchada gana. Tengo que decir a mi favor que todo esto quedó claro un tiempo después pero digamos que en mi contra que nunca siquiera se me ocurrió pensarlo.
Todo esto me estalló en la cara con una depresión mortal del bato loco forever que ya no sabía ni que hacer con él mismo al cabo de 6 meses y por supuesto lo único que si sabía hacer era estar del peor humor posible y tratarme con la punta del pie. Todavía duramos 3 meses más en los que me hice medio wey y solamente me desperté un dia y me di cuenta que ya no lo quería, en ese momento se lo dije y después de un día de teatritos y lagrimas de cocodrilo llamó a su familia a que fuera a recogerlo.... leyeron bien. En vez de tomar un avion (tenía dinero, era codo, pero no hay excusa), irse a donde quisiera en su coche (si, tenia coche), no.... mejor le habló a sus papas para que lo vinieran a recoger.
Después de esto tuve un poco de cruda sentimental pero principalmente me sentía aliviada, feliz de estar sola, reina de mi departamento con una cama, un refri y una tele, todo completamente mio (at laaaaaaaaast!) y lista para comerme el mundo a mordidas. Eso pensaba yo... porque en realidad todavía es momento en el que no le puedo arrebatar ni una migaja caida, pero esa es otra cosa, ese era para mi un momento de gloria.