29/9/08

Ahora que me detengo, escucho.

No quiero nada, al mismo tiempo quiero todo.
Quiero que dejen de venderme cosas, y quiero que él no me pida favores. Tampóco quiero favores.
A veces creo, pero la mayor parte del tiempo no.
Mi tiempo es un cadáver esquisito que hay que volver a tirar a la basura; composiciones genéricas del parloteo.
Como los pumas, no sirve para nada.

1 comentario:

Exenio dijo...

Depende de que Puma refieras :-P